jueves, 27 de mayo de 2010

¿Por qué cantamos en la ducha?

¿Te parece que tu voz suena mejor cuanto entonas una canción en la ducha? La clave está en la física. Las paredes duras y lisas de baño hacen que esta habitación actúe como una caja de resonancia, de modo que las ondas sonoras se reflejan en las paredes, aumentando la intensidad del sonido y haciendo que nuestra voz parezca mucho más potente. Además, debido a la reverberación la voz se mantiene más tiempo en el aire después de emitir cada nota.

Por si fuera poco, las notas graves suenan más y permanecen más tiempo en el aire que las agudas. Puesto que es en las notas graves donde menos erramos los “cantantes amateur”, la melodía suena casi tan bien como lo haría en un estudio de grabación.

Las matemáticas de las relaciones de pareja

¿Por qué rompen las parejas a pesar de prometerse amor eterno? José Manuel Rey, profesor del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Complutense de Madrid, ha elaborado un modelo matemático basado en la segunda ley de la termodinámica y en las ecuaciones de control óptimo utilizadas habitualmente por los ingenieros de la NASA para explicar por qué se terminan las relaciones sentimentales.

Los expertos están de acuerdo en la existencia de una especie de la segunda ley de la termodinámica de las relaciones de pareja, según la cual hace falta un cierto esfuerzo para mantenerse juntos, según explica Rey en un artículo publicado en la revista PLos One. Según sus resultados, mantener el amor a largo plazo "es algo muy costoso y, con excepciones, casi imposible". “El dicho popular de que el amor no es suficiente se cumple y sugiere que la ‘erosión’ de las relaciones debe prevenirse de algún modo”.

Las relaciones duraderas son aquellas en las que se mantiene el equilibrio, de modo que ambos miembros se esfuerzan, sin descuidar en ningún momento la relación a pesar de que “la dinámica de las cosas, la inercia, hace que uno tienda a relajarse y a esforzarse cada vez menos”. Además, según el investigador, el esfuerzo es siempre mayor del que uno puede prever al principio de la relación. Eso explica lo que él llama la “paradoja del fracaso”, es decir, por qué muchas personas se casan enamoradas y comprometidas a vivir juntas para siempre pero no lo consiguen. El modelo matemático es bastante desalentador, "especialmente si lo aplicamos a la sociedad en la que vivimos, en la que prevalecen las políticas de poco esfuerzo y mucha recompensa", concluye Rey.

La vida sintética ya está aquí

Un equipo liderado por Craig Venter, padre del genoma humano, ha logrado fabricar una célula artificial íntegramente en el laboratorio. El hallazgo, que recoge hoy la revista Science, marca el inicio oficial de la llamada biología sintética y abre paso al diseño de microorganismos “a la carta”, cuyo ADN se puede modificar en teoría para incorporar las propiedades que los científicos deseen.

"Podemos llamarla sintética porque deriva totalmente de un cromosoma sintético, hecho químicamente en un sintetizador químico, partiendo de información en un ordenador", explica Venter, que vaticina que este avance se podría utilizar para producir nuevos combustibles, diseñar nuevas algas que absorban el dióxido de carbono de la atmósfera, eliminar contaminantes del agua e, incluso, fabricar mejores vacunas.

Según cuentan en Science, Venter y su equipo trabajaron con una versión sintética del ADN de una pequeña bacteria llamada Mycoplasma mycoides, trasplantada a otra bacteria llamada Mycoplasma capricolum, a la que se le había quitado la mayor parte de su información genética. Después de muchos intentos fallidos, el nuevo microorganismo comenzó a dar muestras de vida propia en el laboratorio. Finalmente, tras varios años de trabajo, el ADN trasplantado había logrado “tomar las riendas” de la maquinaria celular del nuevo microbio y comenzó a replicarse.

“Esto ha cambiado mi visión de la definición de vida y de cómo funciona la vida” admite Venter.